Paz y bien:
Siempre hay tiempo de comenzar de nuevo, desandar el camino, pero para ello se requiere decisión y humildad.
Una vida es como un camino que se va andando paso a paso, etapa tras etapa, para así poder alcanzar la meta propuesta: conquistar la esperanza anhelada.
Pero caminar, adentrarse en un camino, máxime si es desconocido, supone un riesgo que hay que asumir.
Caminos engendran nuevos caminos, y a veces, en la encrucijada, no se sabe muy bien hacia dónde caminar, pero el caso es seguir caminando, aun cuando el sendero sea cuesta arriba.
Ultreia et Suseia.
Buen Camino.
Fray Francisco Castro Miramontes
Desandar el camino
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