Los archivos de la catedral de Santiago de Compostela conservan las páginas musicales corales más bellas del barroco español gracias a las obras de José de Vaquedano, maestro de capilla de Santiago entre 1680 y 1711, fechas en las que dejó un legado singular e irrepetible como el de los Villancicos al Apóstol Santiago, valiosa colección de 27 piezas que constituye uno de los ricos tesoros que guarda la catedral compostelana. Ver enlace.

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