Pola de Allande y Berducedo cuentan desde este verano con acogida para el peregrino, un refuerzo más para la infraestructura del Camino de Santiago Primitivo. Además, este año se ha sumado un refugio privado en Bodenaya.


El nuevo albergue de Pola de Allande viene a reforzar el existente un poco más arriba, en La Parodiella, que se mantendrá abierto. Se encuentra a la entrada de la localidad siguiendo el Camino, junto a la Guardia Civil, y cuenta con 12 plazas. El de Berducedo, por su parte, se sitúa en el edificio de la antigua escuela rural y también ofrece 12 plazas de acogida.

Por último, el refugio privado de Bodenaya, al que se recomienda llamar previamente, posee 8 plazas y se completa con cocina, agua caliente, chimenea y lavadora. El hospitalero que acoge se llama Alejandro, un enamorado del Camino que ha echado raíces en esta localidad.

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