Nunca estarás solo en el Camino

La decisión de ir solo o en grupo al Camino de Santiago es muy personal. Depende de cómo quieras vivir tu peregrinación y cuál sea tu objetivo (espiritual, cultural, turístico, deportivo…), ya que no es lo mismo realizarlo de una manera que de otra.

Las ventajas de ir solo son poder decidir libremente cómo realizar las etapas y tener más oportunidades de abrirnos en el Camino a las gentes que nos encontramos. Los problemas de seguridad son bajos (puedes verlo en nuestro apartado ¿Es peligroso?), asimilables a los que se puedan tener en una excursión de montaña. Eso sí, debes tener en cuenta unos consejos, como evitar andar por las noches, los atajos desconocidos o las etapas de montaña en días de niebla o nieve. Además, si partes entre abril y octubre y recorres el llamado Camino Francés, nunca estarás solo en tu ruta. Llegar solo al punto de partida parece una temeridad, pero es quizá la mejor opción y encontrarás otros muchos peregrinos como tuLa media diaria de peregrinos es alta y antes de terminar la primera etapa ya habrás encontrado compañeros de los que puede que no te separes en todo el Camino.

De todas formas, si prefieres ir en compañía desde el inicio pero no tienes con quién, puedes contactar con futuros peregrinos o dejar un mensaje en nuestro Facebook. Pero presta atención: al cerrarte en el grupo, ya sea familiar o de amigos, te perderás una parte del encanto del Camino de Santiago, puesto que es más complicado que compartas experiencias con otras personas que no conozcas. Por cierto que, si el grupo es numeroso, más de nueve integrantes, será necesario buscar alojamiento alternativo a los refugios, que en épocas de masificación no acogen a grandes grupos, o avisar con tiempo.

 

Dudas frecuentes del Camino de Santiago

¿Solo o en grupo?
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