“Es el fin de la hospitalidad del monasterio de Roncesvalles, uno de los más grandes hospicios para peregrinos de la Edad Media. Errando por edificios arruinados, acabamos por echarle la mano a un canónigo. ¡Más lejos! ¡Iros a secar a otro lado!” Esto lo escriben los escritores y periodistas Baget y Gugend en 1977. Cuánto a cambiado Roncesvalles hasta volver a convertirse en el hito monumental y espiritual que fue. Y cada día más, con esta buena noticia de la aportación económica del 1,5% Cultural.

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