Con menos de un año de vida, el albergue municipal de Villava (Navarra) ha cerrado sus puertas. La empresa que ganó la gestión, Escur, ha decidido rescindir el contrato y se espera que el ayuntamiento realice un nuevo concurso próximamente.

El albergue, completamente remodelado y con una capacidad de 54 plazas, no era exclusivo de peregrinos pero llegó a albergar un buen número de ellos en el verano pasado. Su cierre no deja el peregrino desamparado, pues puede ser acogido a menos de doscientos metros, en el albergue de la Trinidad de Arre. También permanecen abiertos en las cercanías el municipal de Huarte, el municipal de Pamplona a partir del 15 de enero y el de Maribel Roncal en Cizur Menor.

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