El Ayuntamiento de Soria se ha reunido con otras diez corporaciones de Zaragoza, Burgos y sorianas para impulsar el próximo año, coincidiendo con el año jacobeo, un ramal del Camino de Santiago del Ebro que discurre por la provincia de Soria.

Esta futura ruta jacobea no es muy conocida, pero los reunidos creen que quedan huellas inequívocas de la antigua ruta que usaban los peregrinos que desde Levante subían por Soria hasta Burgos en su caminar hacia Santiago de Compostela. El alcalde de Soria, Carlos Martínez, ha declarado a los periodistas su interés en poner en valor una de las rutas históricas que desde el descubrimiento de la tumba del apóstol Santiago en la capital gallega han recorriendo devotos o personas atraídas por diferentes motivaciones pero que actualmente, según ha reconocido, no está ni señalizada.

Martínez ha reclamado a la Junta de Castilla y León que colabore en la promoción de esta ruta, que concentraría sus esfuerzos en la localidad zaragozana de Gallur, donde los peregrinos deben optar por conectar con el Camino Francés en Logroño o hacerlo por Burgos tras atravesar la provincia de Soria.

La vinculación de Soria con la historia del Camino tiene componentes históricos y algunos legendarios. En la entrada de la ciudad, en el siglo XII, tres órdenes religiosas y militares se encargaban de proteger y ayudar al peregrino: los monjes hospitalarios de San Juan de Duero, los templarios de San Polo y los de San Lázaro en el hospital del mismo nombre. Según las crónicas franciscanas, San Francisco de Asís recorrió en 1214 esta ruta en su peregrinación hacia Santiago, pernoctando en Soria y fundando el convento que lleva su nombre.

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