La nueva rotonda construida en la carretera N-I, entre Cerámicas Gala y el aeropuerto, obliga a que el peregrino pase por tres pasos de cebra, dos de ellos de gran peligro ante la velocidad de los vehículos que se dirigen a la ronda norte, que en absoluto tienen la intención de parar.

El cruce se supone que es provisional por la situación de las obras y se espera que para la nueva oleada de peregrinos del 2008 se encuentre arreglado. El Ayuntamiento, en concreto el concejal de Obras y Servicios, Santiago González, quiere mantener una reunión con los responsables del Ministerio de Fomento y de la Junta con el fin de dar una solución al paso de peregrinos por este lugar, para evitarlo quizá con una pasarela.

Vota esta noticia